Dos veces al año, los relojes se adelantan y se atrasan una hora, pero este simple acto puede conllevar numerosos riesgos.
Esta madrugada en el Reino Unido, los relojes se adelantaron una hora, un ritual que millones de personas experimentan dos veces al año debido al horario de verano.
Diseñado para maximizar la cantidad de luz solar que recibimos a diario, parece una idea inofensiva en principio, pero según los científicos, conlleva algunos inconvenientes potenciales.
El Dr. John O'Neill, experto en ritmos celulares del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica en Cambridge, sostiene que el horario de verano es prácticamente innecesario hoy en día.
"Es como si todo el mundo sufriera un desfase horario de una hora al mismo tiempo", afirmó.
"Se observa un aumento en la incidencia de infartos y accidentes cerebrovasculares, y también un incremento en el número de accidentes de tráfico durante los días posteriores al cambio de hora".
O'Neill argumenta que la fisiología humana no puede hacer frente a este tipo de cambio repentino.
"Si se imponen todas esas cargas y exigencias al sistema cardiovascular, por ejemplo, una hora antes, este no está tan bien preparado para satisfacer la demanda", afirmó.
"Por lo tanto, en personas mayores o con problemas de salud, aumenta el riesgo de sufrir un evento adverso, como un infarto o un derrame cerebral".
En los últimos años se han producido intensos debates sobre si el horario de verano sigue siendo útil en el mundo actual y si sería mejor eliminarlo por completo.
Sin embargo, tal como están las cosas, parece poco probable que desaparezca pronto.
FUENTEMaEl: 29Marzo-2026 Daily Mail

