Unitree Robotics anunció que ha batido nuevamente el récord mundial de velocidad en la prueba de 100 metros lisos para robots humanoides, lo que ha generado gran expectación.
Según Unitree Robotics, el H1 alcanzó una velocidad máxima de 10 metros por segundo en esta prueba, mientras que el velocista humano más rápido de la historia, la leyenda jamaicana Usain Bolt, ostenta el récord con 9,58 segundos (10,44 metros por segundo) en los 100 metros lisos.
Según información oficial de Unitree Robotics, el robot H1 mide aproximadamente 180 cm de altura y pesa unos 47 kg. En agosto de 2025, estableció un récord de velocidad para robots humanoides de 3,3 m/s. El robot H1-2 mide aproximadamente 178 cm de altura y pesa unos 70 kg.
Huevo fotografiado en la sala de control del ESRF en Francia. Crédito: Profesor Julien Benoit
Este extraordinario hallazgo demuestra que los ancestros lejanos de los mamíferos ponían huevos en lugar de dar a luz crías vivas.
Hace 250 millones de años, justo después de una de las extinciones masivas más catastróficas de la historia de nuestro planeta, un pequeño mamífero logró prosperar en un mundo hostil para la mayoría de las demás especies animales.
Conocido como Lystrosaurus, este ancestro herbívoro de los mamíferos modernos demostró una notable resistencia en un entorno dominado por temperaturas abrasadoras, sequías frecuentes y ciclos climáticos extremos.
Pero hay algo más sobre estos animales que los hizo particularmente fascinantes para los científicos: su forma de reproducción.
Ahora, por primera vez, los científicos han identificado un huevo fosilizado de Lystrosaurus, demostrando de una vez por todas que estos primeros mamíferos ponían huevos en lugar de dar a luz crías vivas.
Embrión de Lystrosaurus dentro de su caparazón parcialmente conservado, reconstrucción del animal.
Estos huevos son extremadamente raros debido a su cáscara blanda (y, por lo tanto, a la dificultad de fosilizarlos).
Eran significativamente más grandes de lo que cabría esperar para un animal tan pequeño, una característica que podría haberlos hecho más resistentes a la desecación en el mundo cálido y árido en el que vivía la especie.
Los huevos también contenían una cantidad relativamente grande de yema, lo que significa que el embrión pudo haberse desarrollado de forma independiente sin que la madre necesitara producir leche después del nacimiento.
"Comprender la reproducción en los ancestros de los mamíferos ha sido un enigma de larga data, y este fósil proporciona una pieza clave para resolverlo", afirmó el Dr. Vincent Fernandez, coautor del estudio.
"Era fundamental escanear el fósil con la precisión necesaria para capturar el nivel de detalle preciso y poder observar huesos tan pequeños y delicados".
Cinco científicos asociados a la NASA, laboratorios nucleares y empresas farmacéuticas murieron, y otros cuatro permanecen desaparecidos.
El misterio rodea la muerte de hasta nueve científicos vinculados con proyectos estadounidenses científicos y secretos.
Michael David Hicks, un investigador de la NASA, murió el 30 de julio de 2023 a los 59 años. Su fallecimiento no fue uno más. Hicks murió repentinamente, sin ninguna causa revelada. Pero lo más llamativo del caso es que su fallecimiento fue el noveno de los ocurridos recientemente entre científicos estadounidenses vinculados a proyectos espaciales o nucleares sensibles.
Hicks se sumó a una lista de científicos que compartían vínculos profesionales y que entre 2024 y 2026 han perdido la vida o han desaparecido. No ha habido acusaciones públicas de asesinato, pero hay un patrón, o eso parece, que ha atraído el interés y la preocupación de expertos en seguridad nacional y miembros del Congreso de Estados Unidos. Así, se sugiere el interés de alguna potencia extranjera en hacer desaparecer a especialistas en tecnología crítica.
El riesgo de trabajar en el JPL de la NASA
Hicks trabajó en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA desde 1998 hasta 2022. Formó parte de varios equipos que ayudaron a la NASA a comprender las propiedades físicas de cometas y asteroides.
En concreto, según cuenta el Daily Mail, participó en el Proyecto DART, la prueba de la NASA para determinar si los humanos podían desviar asteroides peligrosos lejos de la Tierra. También trabajó en la Misión Deep Space 1, que probó una nueva tecnología de naves espaciales que sobrevoló un cometa en 2001.
Como Hicks, Monica Reza trabajaba en el JPL. En junio de 2025, desapareció sin dejar rastro, apenas unos meses después de estrenarse como directora del Grupo de Procesamiento de Materiales.
Como Reza, Frank Maiwald también tenía estrechos vínculos con el JPL y había sido un antiguo colaborador de Hicks. Murió en julio de 2024 a los 61 años.
Como Maiwald, el astrofísico Carl Grillmair, del Instituto Tecnológico de California (Caltech), contaba con un importante apoyo del JPL de la NASA. Estuvo personalmente involucrado con las principales misiones de telescopios espaciales dirigidas por la agencia espacial. Grillmair fue asesinado en el porche de su casa el 16 de febrero de 2026, cuando contaba 67 años.
OVNIS e investigación nuclear
Algunos añaden más nombres a la lista, aunque la relación ya no sea con directamente con el JPL. Por ejemplo, el general retirado William McCasland, que permanece desaparecido desde hace un mes en Nuevo México). McCasland fue comandante del Air Force Research Laboratory en la base Wright-Patterson de Ohio, donde gestionó un millonario programa de ciencia y tecnología. Esa base alojó el Project Blue Book, un programa federal que documentó casi 13.000 avistamientos de objetos voladores no identificados.
Luego está el físico de fusión nuclear Nuno Loureiro. Fue profesor en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y director del Centro de Ciencia y Fusión Plasmática del MIT. El 15 de diciembre de 2025 recibió un disparo en su residencia en Brookline, Massachusetts. Las autoridades relacionaron su asesinato con Cláudio Manuel Neves Valente, autor de un tiroteo en la Universidad de Brown ocurrido dos días.
En la macabra lista también se incluye a Anthony Chávez, que trabajó hasta 2017 en el Laboratorio Nacional de Los Álamos (LANL), una de las instalaciones de investigación nuclear clave de Estados Unidos. Chávez desapareció sin dejar rastro el 4 de mayo de 2025, solo siete semanas antes de que desapareciera un asistente clave en el mismo laboratorio.
Y Melissa Casias, quien trabajó con su esposo como asistente administrativa en el LANL. Este laboratorio es famoso por el desarrollo de armas nucleares durante el Proyecto Manhattan. Nada se sabe de Casias desde que dejó el almuerzo para su hija en Nuevo México el verano pasado, según cuenta el New York Post.
La sociedad estadounidense se desmoronaría si se publicaran las cosas que he visto (sobre vida extraterrestre)"
A partir de su caso, el ex subdirector del FBI, Chris Swecker, dijo que le preocupaba que ella fuera parte de un patrón alarmante. Se refiere a la serie de misteriosas muertes y desapariciones de científicos y oficiales militares estadounidenses con acceso a información potencialmente sensible. También se encontró muerto al investigador farmacéutico Jason Thomas.
Operaciones de inteligencia extranjeras
¿Qué une a todas estas muertes o desapariciones para pensar en que todo esto no es casualidad? Hay algunas características comunes. Lo primero, ya se ha dicho, sus vínculos con tecnologías críticas como el seguimiento de misiles y las energías limpias. Además, en todos los casos han sido incidentes repentinos e inexplicables.
Swecker y el congresista Tim Burchett sospechan que se han estado realizando operaciones de inteligencia extranjeras (contra China, Rusia, etc.) desde la Guerra Fría. Uno y otro instan a que se realicen investigaciones más exhaustivas porque la NASA, de momento no ha dicho nada.
Burchett asegura que la sociedad estadounidense "se desmoronaría" si se hicieran públicos los hallazgos oficiales sobre vida extraterrestre. Hace unos días, en declaraciones a Newsmax, dijo que "si publicaran las cosas que he visto, no dormirían por las noches, se quedarían pensando en ello". El congresista es uno de los integrantes del Grupo de Trabajo sobre la Desclasificación de Secretos Federales en la Cámara de Representantes.