Este extraordinario hallazgo demuestra que los ancestros lejanos de los mamíferos ponían huevos en lugar de dar a luz crías vivas.
Hace 250 millones de años, justo después de una de las extinciones masivas más catastróficas de la historia de nuestro planeta, un pequeño mamífero logró prosperar en un mundo hostil para la mayoría de las demás especies animales.
Conocido como Lystrosaurus, este ancestro herbívoro de los mamíferos modernos demostró una notable resistencia en un entorno dominado por temperaturas abrasadoras, sequías frecuentes y ciclos climáticos extremos.
Pero hay algo más sobre estos animales que los hizo particularmente fascinantes para los científicos: su forma de reproducción.
Ahora, por primera vez, los científicos han identificado un huevo fosilizado de Lystrosaurus, demostrando de una vez por todas que estos primeros mamíferos ponían huevos en lugar de dar a luz crías vivas.
Estos huevos son extremadamente raros debido a su cáscara blanda (y, por lo tanto, a la dificultad de fosilizarlos).
Eran significativamente más grandes de lo que cabría esperar para un animal tan pequeño, una característica que podría haberlos hecho más resistentes a la desecación en el mundo cálido y árido en el que vivía la especie.
Los huevos también contenían una cantidad relativamente grande de yema, lo que significa que el embrión pudo haberse desarrollado de forma independiente sin que la madre necesitara producir leche después del nacimiento.
"Comprender la reproducción en los ancestros de los mamíferos ha sido un enigma de larga data, y este fósil proporciona una pieza clave para resolverlo", afirmó el Dr. Vincent Fernandez, coautor del estudio.
"Era fundamental escanear el fósil con la precisión necesaria para capturar el nivel de detalle preciso y poder observar huesos tan pequeños y delicados".
FUENTEMaEl: 11Abril-2026 Phys.org


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