Los científicos analizaron las pinturas de once cuevas del
norte de España.
Un gran disco rojo, siluetas de manos
y figuras animales que decoran las paredes de diferentes cuevas del norte de
España son las pinturas rupestres más antiguas jamás halladas.
Esa es la conclusión de un estudio recién publicado en la revista
Science que sugiere que los dibujos de las cuevas de El Castillo,
Altamira y Tito Bustillo, todas ellas en el norte de la península ibérica, son
los más antiguos de la Europa Paleolítica, ya que fueron dibujados por nuestros
ancestros hace entre unos 30.000 y 40.000 años.
El hallazgo plantea la duda de si este arte podría ser obra de los
neandertales y no de nuestra especie, los homo sapiens, como se creía hasta
ahora.
Para llegar a estas conclusiones, investigadores de cuatro nacionalidades
analizaron las pinturas de once cuevas usando el método del uranio torio, que
consiste en examinar el carbonato de calcio (calcita) de las cortezas que se
habían formado en la superficie de los dibujos.
Hasta ahora se creía que -con una antigüedad de entre 20.000 y 25.000 años-
las pinturas rupestres más antiguas estaban en cuevas de Francia y Portugal.
Entre las pinturas más antiguas, hay un caballo de color rojo,
siluetas de manos y discos.