Un telescopio gigante en Hawái acaba de descubrir algo sin precedentes en el Sol. Resulta que la superficie de nuestra estrella está cubierta de diminutas ondulaciones y remolinos que los telescopios anteriores no podían ver. Las imágenes se publicaron el 5 de agosto en la revista Nature.
Los físicos solares sospechaban desde hace tiempo la existencia de estos remolinos, pero eran demasiado pequeños para observarlos. El Telescopio Solar Inouye, el más grande del mundo con un espejo de 4 metros en la cima del volcán Haleakalā en Maui, finalmente tiene la resolución necesaria para captarlos.
Estos remolinos del tamaño de los de Maui son causados por inestabilidades de Kelvin-Helmholtz. Van Gogh los plasmó en su famosa pintura La noche estrellada.
Aquí en la Tierra, las inestabilidades de Kelvin-Helmholtz hacen que las olas del océano se ricen cuando el viento sopla sobre el agua. En el Sol, el "viento" es plasma. Donde el plasma magnetizado y el no magnetizado se deslizan uno junto al otro a velocidades diferentes, el límite entre ellos se enrolla formando vórtices.
Esto podría ayudar a resolver el antiguo enigma de dónde obtienen su energía las erupciones solares. Estas explosiones son impulsadas por energía magnética. Los remolinos recién descubiertos acumulan esa energía, creando pequeños reservorios de energía para las erupciones y las eyecciones de masa coronal (CME).
FUENTEMaEl: 6Agosto-2026 SpaceWeather - YouTube/National Solar Observatory

